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El Antimuseo es una institución inacabada y transitoria donde se experimentan nuevas prácticas artísticas y sociales.

Las artes visuales pueden y deben ser una fuerza emancipatoria. En un panorama en el que las prácticas políticas tradicionales han perdido sentido, la subversión cultural es una vía de acción necesaria para generar espacios de resistencia, potenciar la democracia y preservar la diversidad social.

En el Antimuseo el artista no puede ser más un “fabricante” de objetos, ni material ni conceptual, ni analógico ni digital, sino que debe implicarse completamente en todo tipo de funciones y quehaceres culturales y políticos. El campo de sus actividades debe ser increíblemente amplio e inestable. El profesional prestigioso, experto en determinadas disciplinas, debe desaparecer y ser substituido por un amateur, capaz de caminar sobre una cuerda floja sin perder el equilibrio.

Nuestro trabajo no consiste en enseñar productos artísticos a una audiencia, sino restablecer relaciones sociales que conviertan esa audiencia en un (contra)público, en una comunidad cultural y políticamente activa, no en un grupo de consumo, en el target de estrategias de marketing.

El Ojo Atómico inició su actividad en 1993, con un programa de instalaciones de sitio específico en una fábrica abandonada en la calle Sánchez Pacheco de Madrid. Desde entonces ha gestionado varios espacios y más de 100 exposiciones en España y México. Además se han llevado a cabo nueve ediciones de la feria alternativa de moda y complementos Shopping Room, con la participación de un total de más de 200 jóvenes diseñadores. Despúes del cierre de su última sede en diciembre de 2007, el Antimuseo trabaja en proyectos para espacios públicos, colaborando con asociaciones y colectivos civiles. Ha creado un dispositivo portátil para la exhibición de arte. El próximo escenario de nuestro trabajo es Latinoamérica.
 
En 2005 se constituye la asociación cultural Antimuseo de Arte Contemporáneo, y se añade este epígrafe al nombre del Ojo Atómico.

El Antimuseo está dirigido por:

Tomás Ruiz-Rivas
(Madrid, 1962) Curador independiente y artista visual. Es el fundador y co-director del Ojo Atómico - antimuseo de arte contemporáneo. Su trabajo tiene dos centos de atención: la crítica institucional y el análisis de los conflictos del sistema artístico español. Como artista, Tom Lavin trabaja sobre la identidad española y la memoria histórica.

María María Acha

(Lima-Perú, 1968). Artista visual feminista. Trabaja entre Madrid y México. Es co-directora del Ojo Atómico - Antimuseo de Arte Contemporaneo. En su obra artística hay dos ejes fundamentales: el desarrollo de una propuesta feminista y la apertura de procesos creativos a la sociedad. Genera proyectos sobre la memoria histórica femenina y plantea problemas o situaciones que tienen que ver con el hecho de haber nacido mujer según el contexto político o cultural.
Su trabajo cumple una doble función, la de ser un producto artístico y también un instrumento que pueda cubrir alguna necesidad social y contribuir a las transformaciones políticas.

+34 91 577 47 60
Madrid

 



info@ojoatomico.com
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