El Museo
de la Defensa de Madrid es precario y efímero.
Su espacio es un carromato construido por el artista, que a lo largo
de varios meses se ubicará en diferentes puntos de Madrid.
Otra sede del Museo
será imaginaria, ubicada en un lugar inaccesible: el refugio
antiaéreo que hay bajo la escuela Luis Bello y la calle Juan
Bautista de Toledo, de Madrid. El Museo
de la Defensa de Madrid incluirá casi todas las
infraestructuras propias de una institución cultural: sala de
exposiciones, sala de vídeo, biblioteca, tienda.
El carromato o carretilla,
de apariencia similar a un carrito de venta ambulante de comida como
el que se muestra en la imagen, estará dotado de marcos digitales
para fotografías, reproductores de DVD portátiles, IPOD
con explicaciones sobre los fondos y exposiciones, etc.